Mercado de abastos "Sebastián Sánchez"

Mercado de abastos "Sebastián Sánchez"

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El Mercado de Abastos “Sebastián Sánchez” fue construido entre 1926-1927. Se trata de un espacio levantado sobre los antiguos solares de una propiedad de Don Sebastián Sánchez González, un farmacéutico local. 

Hasta ese momento, en Pueblonuevo del Terrible existía un mercado de abastos ambulante. Ante la necesidad de contar con un edificio que albergara las funciones de mercado como tal, el Alcalde Don Eladio León Castro, negoció con Don Sebastián Sánchez González la venta de los terrenos que éste poseía en las calles Pompeyo, Teatro, Leones y Quevedo. Según fuentes orales, el Alcalde, médico de profesión, al conocer el grave estado de salud de Don Sebastián Sánchez, agilizó las negociaciones y consiguió que el Ayuntamiento se hiciera con estos terrenos a un coste menor al real.

A consecuencia de este acuerdo, el Ayuntamiento quedaba obligado a construir un edificio apropiado y de nueva planta para Mercado Público en los terrenos adquiridos. Al mismo tiempo, Don Sebastián Sánchez recibiría una renta vitalicia de 500 pesetas mensuales y daría nombre al nuevo Mercado de Abastos.

Tras el proyecto planteado por el ingeniero francés D. León Giraud, el Ayuntamiento acordó ceder la dirección de la obra al arquitecto y concejal de esta misma administración, D. José María Plaja Tobía. Trascurrido un proceso de selección, la ejecución de la obra se le concedió a la empresa del contratista e ingeniero D. Max  Jacobson, a razón de trescientas mil pesetas.

El Ayuntamiento, para asumir el coste de esta obra, solicitó un préstamo al Banco de Crédito Local de España, y además la SMMP  aportó ciento cincuenta mil pesetas y garantizó el pago de la renta vitalicia a Don Sebastián Sánchez.

Con el fin de la obra, se redactó un Reglamento de funcionamiento para este nuevo servicio público, el cual regulaba los artículos que se podían vender, horario de apertura y cierre, así como disposiciones generales a todos los vendedores.

En la década de los 80, se llevó a cabo una profunda remodelación en el edificio, cerrándolo con extensos acristalamientos y cambiando su color verdoso por otro de color salmón. Este edificio fue pionero en la provincia de Córdoba por utilizar nuevos materiales de construcción, tales como el hormigón armado y el cristal. Presenta una planta rectangular con capiteles rectos a modo de templo clásico.

 

 

 

 

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